Las reseñas de Google pueden ayudar a un negocio local a ganar visibilidad, generar confianza y conseguir más llamadas, reservas o solicitudes de presupuesto. También se han convertido en uno de los terrenos donde más barbaridades se cometen: comprar cinco estrellas, regalar descuentos a cambio de opiniones, pedir únicamente a los clientes satisfechos que escriban, reunir a la familia para inaugurar la ficha o convertir cada venta en una persecución con código QR. La buena noticia es que conseguir reseñas de forma legítima no necesita ninguna de esas cosas. Hace falta un buen servicio, un sistema sencillo, continuidad y entender que la reputación no consiste en fabricar una puntuación perfecta, sino en facilitar que los clientes reales cuenten qué experiencia han tenido.
Hay una escena bastante habitual cuando revisas la presencia de un negocio local en Google. La web puede estar razonablemente bien, la ficha tiene la categoría correcta, el horario está actualizado y las fotos no parecen rescatadas de un Nokia de 2007, pero entonces llegas a las reseñas y encuentras doce opiniones, la última de hace catorce meses y tres respuestas del propietario que dicen exactamente «Muchas gracias por tu valoración».
Al otro lado de la calle aparece un competidor con cien reseñas, experiencias recientes, clientes que hablan de trabajos concretos y respuestas que dejan claro que allí hay alguien atendiendo el negocio. No hace falta conocer el algoritmo de Google para sospechar cuál de las dos empresas va a transmitir más confianza a una persona que acaba de encontrarlas por primera vez.
En SEO local las reseñas ocupan una posición especialmente interesante porque funcionan en varios planos a la vez. Forman parte de las señales que Google utiliza para ordenar resultados locales, influyen en la decisión de quien compara negocios y aportan información pública sobre qué servicios presta una empresa y qué experiencia dicen haber tenido sus clientes. Además, esa información ya no vive exclusivamente dentro de Google Maps: puede aparecer en la web, en otras plataformas, en sistemas de recomendación y cada vez más en herramientas apoyadas en inteligencia artificial.
Podemos, por tanto, hacer un trabajo excelente para conseguir que una empresa aparezca y perder al cliente unos segundos después si la competencia parece mucho más fiable. Eso convierte las reseñas en algo bastante más importante que una colección de estrellas junto al nombre del negocio y explica por qué merece la pena trabajarlas con bastante más criterio que imprimir un cartel de «DANOS 5 ESTRELLAS» y confiar en que hemos entendido correctamente el concepto de opinión.
Es largo, aviso. Vamos a ello.